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miércoles, 5 de mayo de 2010

UN DIA EN LAS NOTICIAS

Como los acontecimientos se suceden en forma vertiginosa en nuestro país y el cada día de las malas noticias nos induce a vivir el presente y a borrar de nuestra memoria el pasado, no ya remoto sino también el reciente, tiene sentido remontarse a un artículo anterior a las elecciones de junio y ver como soporta el análisis desde nuestra actualidad. Junio de 2009 parece distante en el recuerdo por que el gobierno ha hecho todo lo posible por borrar y desconocer aquel traspié que cada vez parece mas definitivo para su decadencia permanente y pronunciada.
En la Nación del 28 /3/2009 en un artículo publicado por The Economist leemos que “en momentos en que gran parte de la economía mundial se está rompiendo a pedazos y está colapsando la demanda de productos de consumo masivo, así como las firmas que los fabrican y financian, el cíclico mundo de la agricultura se mantiene de manera notable en buenas condiciones”.
Aunque los precios de granos y carnes bajaron, están entre un 30% y un 50% mas altos que el promedio de la ultima década.
Se señala el papel importante que desempeña China, que en la última década aumentó su consumo de leche el 700% el aceite de oliva el 600% en 200% de aceite vegetal, el 60% de pollo, 30% de carne vacuna y el 25% de trigo.
La India también crece rapidamente y sería protagonista de un fenómeno parecido. Por otra parte como la tierra disponible no aumenta y más bien tiende a disminuir, debería incrementarse su productividad.
Este panorama indicaría que Argentina sigue teniendo una oportunidad y continúa desperdiciándola por que el gobierno K ha optado por la pobreza como base de su concepción de construcción de poder político. Hace pocos meses la Presidente, en su visita a Rafaela provincia de Santa Fe, quedaba tan obnubilada por la fabricación de válvulas que no reparaba que estaba en una región donde la cadena Láctea era importantísima. Esta ceguera ideológica y cultural, bastante común en nuestro país ha diferencia de países como Francia que estimula a sus cadenas de valor de origen agropecuario que movilizan el 40% de su economía, ha motorizado la persecución de esos sectores que en argentina por razones obvias tendrían una importancia relativa mayor que en Francia y bien podrían estar motorizando la actividad de la economía nacional.
Todo sabemos que Argentina podría estar transitando esta crisis mundial con relativa comodidad aunque los precios de carnes y granos hayan bajado entre 30 y 50% por ciento, siguen teniendo demandas. La gente, a diferencia de la presidente, a la hora de comer prefiere la leche y los quesos y no los bulones y las válvulas.
Todas las cadenas de valor del complejo egroeconómico podrían seguir funcionando a pleno con precios menores pero que permitieran producir y exportar sino fuera por la política K, autodenominada como productivista en una muestra de humor negro que constituye una despiadada “tomadura de pelo” a la Sociedad Argentina.
Otro artículo del mismo día (La Nación 28/3/09) citando información del Indec ¡! nos enteramos que las ventas al exterior cayeron un 24% y las compras un 37%. La caída de las ventas se explica por un 14% de disminución de precios y por 12% por ciento de reducción de volumen.
La tercera noticia que leemos ese día: “Estima la UCA –Universidad Católica Argentina- que la pobreza llega al 30% de la población” lo que implica unos 2,2 millones de hogares afectados y duplica el dato oficial (INDEC).
Si agregamos que en estos días se produce un reconocimiento oficial de que la “sensación de inseguridad” es una realidad que duele, golpea y atemoriza a la Sociedad Argentina, tenemos determinado un cuadro de situación dramático de nuestro presente y mucho más de nuestro futuro que, mas allá de las elecciones del 28 de junio, cualquiera fuese su resultado se presenta día a día cada vez más negro.
Tenemos entonces una crisis generada por un cúmulo de errores y torpezas del actual gobierno, por su sectarismo, prejuicios y apetitos desmedidos que han castigado a todos los indicadores económicos sociales y culturales que marcan una tendencia hacia el empobrecimiento y la decadencia del país. La epidemia de dengue evidencia la caída hacia condiciones de subdesarrollo insoportables.
¿Por qué si la Argentina está en condiciones de superar esta crisis retomando el camino de la producción y de la reactivación tenemos que soportar el parasitismo, la voracidad insaciable, el resentimiento y la falta de imaginación de este gobierno?
Evidentemente, el señor K no quiere renunciar a su “libra de carne” como el emblemático personaje de Shakespeare o como diría un viejo criollo “es que la garrapata huele la sangre pero no la vaca”.
La ranita del campo no necesita preguntar, como en el cuento tan repetido, por que el escorpión la arremete y provoca una tragedia para los dos y para todos. La respuesta la da el cuento: “Está en su naturaleza”.

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