
Hemos leído un artículo publicado en La Nación donde Eduardo Buzzi nos alarma y nos confunde con declaraciones al menos contradictorias o poco claras, que merecen explicaciones, teniendo en cuenta su condición de dirigente agropecuario.
Después de identificarse como peronista y progresista y ex aliado de la primera hora del Kirshnerismo, declara que: su adhesión al régimen cubano y al gobierno venezolano no implica que quiera trasladar esas experiencias a nuestro país. “Somos pueblos distintos, con experiencias distintas, se necesita que en nuestro país sé de un socialismo propio, argentino”; “El proceso de Hugo Chávez es transformador en serio y su maestro se llama Fidel Castro”: “No me gustaría un proceso similar al de Fidel o al de Chávez, porque somos pueblos distintos con historias distintas”, fueron algunas de sus definiciones.
Convendría que aclarara el señor Buzzi por qué adhiere a regímenes totalitarios, sin quererlos para la Argentina pero, como es obvio, le parece que son buenos para los pobres cubanos o venezolanos. Los valores que hacen a la libertad, los derechos y la dignidad humanas, ¿No son acaso valores universales?.
Hace 70 años había argentinos que simpatizaban con Hitler, Stalin, o Mussolini que hubieran dicho lo mismo con respecto a los campos de exterminio, el GULAG o el aceite de ricino. Hubieran negado que los querían para los argentinos, pero para los judíos, gitanos etc., o los rusos o italianos opositores era otra historia y podrían agregar, como el señor Buzzi, que eran pueblos distintos, con experiencias distintas, ¡Vaya experiencias!
Entiendo que al señor Buzzi le tendrían que repugnar los excesos de la revolución cubana o de la bolivariana lo suficiente como para no avalar dichas experiencias o podría explicarnos mejor que es lo que despierta su admiración en ellas.
También afirma que hay que ser respetuosos de los procesos de las sociedades: “A la hora de elegir quién gobierna un cincuenta y pico por ciento optó por Chávez”.
Este concepto de que quien gana una elección por la mitad más uno tiene carta blanca para hacer lo que se le cante, sin respetar la Ley y los derechos de las personas y de las minorías, repugna al Estado de Derecho y al de la Democracia Pluralista.
Me parece peligroso y terrible porque, lamentablemente, no debe ser el único progresista que piense así en la Argentina.
El “idealismo revolucionario justificó las matanzas del Siglo XX en Europa, justificó el apoyo que grupos de simpatizantes no comprometidos, por pertenecer a pueblos y experiencia distintas les brindaran en su momento.
El sufrimiento de un torturado o muerto en la Cabaña, prisión y matadero comandado por el Che Guevara ¿Es o no comparable con el que puede haber sufrido una víctima del Pol Pot en los campos de Rampuchea? Yo creo que si, más allá de la concepción particular que pudieran tener ambos héroes progresistas revolucionarios sobre la construcción del socialismo.
El señor Buzzi debería ser más explícito con respecto al socialismo “a la Argentina” que preconiza.
Socialista eran Hitler, Stalin, Trosky, Mussolini, Mao, Chávez, Castro, Pol Pot y aquí Codovila, Abelardo Ramos, pero también Juan B.Justo, Alfredo Palacios y ahora Binner. Hay que aclarar porque este socialismo de J.B Justo ha enriquecido la política Argentina en la línea de la democracia pluralista.
También hay socialistas hoy comprometidos con el régimen K. Sr. Buzzi, Ud. tendría que ser más explícito en cuanto a su ubicación política. Hay muchos a quienes les gusta saber, si el guiso que comen es de liebre o de gato. Y este es un derecho que ha sido negado en demasiados regímenes totalitarios autodenominados socialistas.
Después de identificarse como peronista y progresista y ex aliado de la primera hora del Kirshnerismo, declara que: su adhesión al régimen cubano y al gobierno venezolano no implica que quiera trasladar esas experiencias a nuestro país. “Somos pueblos distintos, con experiencias distintas, se necesita que en nuestro país sé de un socialismo propio, argentino”; “El proceso de Hugo Chávez es transformador en serio y su maestro se llama Fidel Castro”: “No me gustaría un proceso similar al de Fidel o al de Chávez, porque somos pueblos distintos con historias distintas”, fueron algunas de sus definiciones.
Convendría que aclarara el señor Buzzi por qué adhiere a regímenes totalitarios, sin quererlos para la Argentina pero, como es obvio, le parece que son buenos para los pobres cubanos o venezolanos. Los valores que hacen a la libertad, los derechos y la dignidad humanas, ¿No son acaso valores universales?.
Hace 70 años había argentinos que simpatizaban con Hitler, Stalin, o Mussolini que hubieran dicho lo mismo con respecto a los campos de exterminio, el GULAG o el aceite de ricino. Hubieran negado que los querían para los argentinos, pero para los judíos, gitanos etc., o los rusos o italianos opositores era otra historia y podrían agregar, como el señor Buzzi, que eran pueblos distintos, con experiencias distintas, ¡Vaya experiencias!
Entiendo que al señor Buzzi le tendrían que repugnar los excesos de la revolución cubana o de la bolivariana lo suficiente como para no avalar dichas experiencias o podría explicarnos mejor que es lo que despierta su admiración en ellas.
También afirma que hay que ser respetuosos de los procesos de las sociedades: “A la hora de elegir quién gobierna un cincuenta y pico por ciento optó por Chávez”.
Este concepto de que quien gana una elección por la mitad más uno tiene carta blanca para hacer lo que se le cante, sin respetar la Ley y los derechos de las personas y de las minorías, repugna al Estado de Derecho y al de la Democracia Pluralista.
Me parece peligroso y terrible porque, lamentablemente, no debe ser el único progresista que piense así en la Argentina.
El “idealismo revolucionario justificó las matanzas del Siglo XX en Europa, justificó el apoyo que grupos de simpatizantes no comprometidos, por pertenecer a pueblos y experiencia distintas les brindaran en su momento.
El sufrimiento de un torturado o muerto en la Cabaña, prisión y matadero comandado por el Che Guevara ¿Es o no comparable con el que puede haber sufrido una víctima del Pol Pot en los campos de Rampuchea? Yo creo que si, más allá de la concepción particular que pudieran tener ambos héroes progresistas revolucionarios sobre la construcción del socialismo.
El señor Buzzi debería ser más explícito con respecto al socialismo “a la Argentina” que preconiza.
Socialista eran Hitler, Stalin, Trosky, Mussolini, Mao, Chávez, Castro, Pol Pot y aquí Codovila, Abelardo Ramos, pero también Juan B.Justo, Alfredo Palacios y ahora Binner. Hay que aclarar porque este socialismo de J.B Justo ha enriquecido la política Argentina en la línea de la democracia pluralista.
También hay socialistas hoy comprometidos con el régimen K. Sr. Buzzi, Ud. tendría que ser más explícito en cuanto a su ubicación política. Hay muchos a quienes les gusta saber, si el guiso que comen es de liebre o de gato. Y este es un derecho que ha sido negado en demasiados regímenes totalitarios autodenominados socialistas.


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