Optimizado para Internet Explorer Resolución 1024x768


viernes, 1 de octubre de 2010

INCERTIDUMBRE

Vivir en la incertidumbre es un lujo que la producción lechera no puede darse.
Prueba de ello es que, como es la condición habitual con la que debe convivir, la producción actual es igual o menor a la alcanzada una década atrás. Esta situación se da en un mundo que, en ese lapso, ha tenido cambios notables y donde países vecinos han tenido también notables progresos, en particular creciendo en sus producciones de leche, como es el caso de Uruguay, Brasil y Chile.
Es más, la lechería argentina a seguido progresando y mejorando en su nivel tecnológico y en sus índices productivos por vaca y por hectárea. Si no ha crecido la actividad y la producción total de leche se debe pura y exclusivamente a las condiciones generales del país. Ese dato, la incertidumbre, ha sido una constante de la política y de la economía.
No existe una rentabilidad acorde con la inversión, el riesgo y la complejidad del negocio.
No existen reglas de juego claras y respetadas. Estado de Derecho, Políticas de Estado, que despejen esa incertidumbre incompatible con el desarrollo de la actividad.

LA COYUNTURA
En estos días el precio que recibe el productor de la Industria está bajando.
El anuncio de una empresa líder en la industria láctea que mantendría sus precios hasta fin de este año, trajo una sensación de alivio para muchos. Sin embargo, con una inflación que se aproxima al 2.5% mensual, mantener el precio implica una caída hasta fin de Diciembre de un 9-10% del mismo. Esto no sirve tampoco para despejar incertidumbres.
Al impacto que la inflación provocará sobre los costos propios de los tambos, puede sumarse la posible transferencia hacia atrás, de parte del incremento de los costos de la cadena.
La inflación disminuirá la capacidad adquisitiva de los consumidores, lo que puede ocasionar una caída de la demanda.
El valor del dólar estadounidense casi estable y que no acompaña al proceso inflacionario contribuirá a quitarle competitividad a las exportaciones más allá del incremento del precio internacional de los últimos días, que en caso de mantenerse le quitaría argumentos a la industria láctea que justifiquen las últimas bajas de precio al productor.
¿Qué hará la Industria y qué hará Moreno si el precio internacional se afirma? Todos son interrogantes y todo es incertidumbre.
Lo que el productor sabe, aunque a veces se le olvida, es que cuando falta leche, lo tratan como a la "niña bonita" pero cuando sobra, resulta que es el “hijo de la pavota”.
Más allá de todas las elucubraciones astutas y Planes Estratégicos, esta es la verdadera razón que explica la falta de crecimiento de la producción de leche en la República Argentina.


Carlos D. Heguy. La Pampa, 22 de septiembre de 2010.
Asociación de Productores de Leche.

No hay comentarios:

Publicar un comentario